
Psicología de la alimentación
Comer parece, a primera vista, un acto biológico elemental: el cuerpo necesita energía y la obtiene a través de los alimentos. Sin embargo, basta observar nuestras rutinas cotidianas para comprobar que la alimentación rara vez responde únicamente a señales fisiológicas. Comemos para celebrar, para consolarnos, para socializar, para aliviar el estrés, para combatir el aburrimiento o incluso por simple hábito.









