Si tienes niños pequeños en casa, sabes que en el día a día hay mucha ropa de lavar, bastantes manchas, derrames y accidentes. No paran de moverse y un día un puré de patatas puede acabar volando y terminar en la pared; otro, los pañales fallan o el pijama se empapó por la noche. Justo aquí es cuando la ropa desechable consigue entrar como si fuese un salvavidas silencioso. Hablamos de bodies, pijamas o incluso calcetines de usar y tirar. Existen sábanas también desechables, que ayudan al mantenimiento de la higiene diaria y a no tener que estar fregando o lavando montañas de ropa.
Adaptarse a los tiempos que vivimos
No hablamos de vagancias de la madre o padre actual, lo hacemos de productos que, como nos dicen los profesionales del comercio online de Comercial Apra respondan a las necesidades que puedan tener las personas. Estamos ante una realidad, ya que la ropa desechable encaja de forma perfecta en el día a día de la casa o de los negocios. No solo hablamos de la ropa que se ponen, sino también de las sábanas y toallas desechables que en algunos casos pueden ser útiles cuando se va de viaje con los pequeños.
Unos primeros meses complicados
Los bebés en sus primeros meses son una fábrica de fluidos. La leche materna, las babas, esos pañales. A ello se suman los bodies desechables o de uso que suelen ser unos salvavidas.
Lo normal es que estén realizados en tejidos suaves que no tengan costuras, absorbiendo la humedad y evitando las molestas rozaduras. No necesitas lavar 10 bodies, solo tiras el usado y listo. La higiene pura es necesaria, solo tienes que cambiar rápidamente, así el niño estará con la piel seca y habrá menos riesgo de que sufra infecciones de piel.
En muchas zonas de España ya sufren el calorcito de la primera. Utilizar un body desechable lo que hace es mantener fresco al bebé. En el caso de la lactancia nocturna es bueno usar un pijama desechable fino y cuando se moje, al cubo de la basura sin culpa.
Una ventaja grande que tienen este tipo de productos es que son antibacterianos naturales, los cuales evitan hongos comunes en los bebés. Además, lo bueno es que están a precios asequibles, por lo que sale más económico que una lavadora cada semana.
De uno a tres años: la etapa caos total
En este momento la cosa se pone seria. Es justo cuando los niños comienzan a gatear y empiezan a comer solos y a pintarse las manos. Aquí es muy conveniente optar por baberos desechables multicapa que se encargan de atrapar la papilla, el zumo. No debes estar lavando muchos baberos al día, tiras el sucio y pones uno nuevo.
Los pañales desechables son también un importante aliado. Lo que hacen es absorber el pipí pesado, neutralizando el olor. En las familias que tienen dos peques, la paz se multiplica y hay menos ropa sucia acumulada.
Hablamos de calcetines desechables en verano, donde hay lugar para pies sudados en la playa, tiras de arena incluidas. La higiene en los pies es clave y se evitan los hongos en las piscinas.
Niños mayores: deporte, guardería y extras
De los cuatro a los ocho años, la actividad también es muy loca, con fútbol sala, manualidades para la guardería, camisetas desechables para entreno, donde sudas, las tiras y debes utilizar una nueva mañana.
Hay una higiene después de la práctica post deporte que debe seguirse, puesto que el sudor acumulado termina irritando la piel.
Si hablamos de las guarderías, podemos hacerlo de las clásicas mudas desechables de emergencia. Todo ello además podemos aplicarlo a la higiene grupal, donde puede haber menos contagio por piojos o virus por ropa compartida.
Higiene familiar: menos lavadora supone más tiempo juntos
La ropa desechable ayuda a reducir las cargas. La familia medida suele tener del orden de varias cargas semanales con los niños que se pueden reducir con la ropa desechable. Esto hace que se pueda destinar más tiempo libre, a la comida familiar. Además, no debemos olvidarnos de que utilizar menos detergente y suavizante siempre es algo que agradece el bolsillo.
La higiene a nivel global ha mejorado, donde cobran protagonismo los tejidos hipoalergénicos que terminan evitando la dermatitis atópica que suele ser habitual en los niños pequeños.
Materiales y seguridad: lo que importa de verdad
Se debe apostar por unos materiales que se alejen de los plásticos baratos que son tóxicos. Para ello hay que buscar celulosa natural, bambú, algodón, que transpiren y sean suaves para la piel sensible.
Hay que evitar los ultra-baratos. Muchas veces vemos productos de dudosa calidad procedentes de china que se rompen fácil. Las marcas españoles hacen una apuesta importante por la calidad.
La higiene debe estar convenientemente certificada, con productos dermatológicamente testados y aprobados por los pediatras.
Ventajas que pesan en el día a día
Vamos con los datos positivos que justifican el que cada vez se usen más_:
- Rápidos, puesto que se pueden cambiar en poco tiempo
- Buenos para la higiene, puesto que no hay bacterias acumuladas.
- Confortables, con tejidos suaves que no rozan.
- Se ahorra tiempo, de plancha y de lavado
- Son prácticos para los viajes
- Ecológicos en muchos casos en los que son biodegradables.
Unos productos que han ayudado a cambiar ciertas costumbres familiares
Se dice que el hombre es un animal de costumbres y en este caso su introducción ha ayudado a ciertos cambios. Ahora por la noche si hay un accidente con un pijama, se puede usar uno desechable.
Si por ejemplo, en una comida se mancha el babero, también es posible optar por uno desechable sin más problemas. En verano en vacaciones las mudas desechables en las maletas pueden ser muy convenientes.
La higiene infantil, debemos ser conscientes de que es importante y el papel de la ropa desechable cada vez es más importante. Vivimos en el siglo XXI en un mundo en el que es importante lo práctico, por lo que hay que elegir pensando en lo que más conviene y que nos va a facilitar más las cosas, tanto a los padres en la limpieza como a los niños.
No estamos ante una ropa sustituta, es un complemento de higiene de lo más inteligente. Así es como se disfruta de una casa limpia, los pequeños están felices y los padres más tranquilos. Una opción a la que cada vez se acude más.


