Ropa y más ropa para el demonio de mi hijo

4 marzo, 2016
Ropa y más ropa para el demonio de mi hijo

¿Sabéis lo que es tener un niño en edad de infantil? Escuela Infantil quiero decir… imagino que sí, así que sabréis también cómo acaba su ropa todos los días (aunque esta parte ya empiezo a creer que es sólo cosa de mi hijo). Mi pequeño demonio se llama Juan, tiene casi tres años y por muchos babis que le pongas las educadoras siempre llega a casa con la ropa echa un desastre. Al final he optado por comprar en Amorucos.com, una tienda online que tiene las mejores marcas de moda infantil y que te envían los pedidos a casa en muy poco tiempo. Así al menos me ahorro tener que ir a comprarla porque ha llegado un punto en el que creo que lo de mi hijo no es normal.

Yo le pongo un pantalón vaquero como esta mañana, una camiseta de manga larga monísima de Mickey Mouse y una sudadera encima, así, cuando haga calor, las educadoras pueden quitarle la sudadera. Os juro que lo mando a la escuela infantil bien limpito, impecable,  peinadito y con olor a colonia de Nenucos y ¿sabéis cómo lo recojo? Con el pantalón roto a la altura de las rodillas del trompazo que se ha dado jugando en el patio con sus amigos, con una mancha de pintura (en teoría lavable) en la preciosa camiseta de Mickey porque se ha tirado el bote encima y ha traspasado el babi, despeinado y completamente lleno de tierra porque hoy han plantado semillas en el huerto… Increíble. Y sé que no es culpa de las cuidadoras ni de la escuela, es mi hijo, que es así de trasto.

Por otro lado yo no soy de esas madres que se lleva las manos a la cabeza porque el niño se manche. A ver… son niños, tienen que jugar, experimentar y mancharse para aprender, lo que pasa es que lo de mi hijo ya pasa de castaño oscuro.

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Menos niños

Por otro lado, he leído que hay un descenso demográfico en educación infantil pero debe de ser en otras escuelas porque en la que va mi hijo están llenos de antes del inicio del curso escolar y hay lista de espera para entrar así que de verdad que no sé a qué se refieren exactamente.

El caso es que mi hijo siempre viene lleno de mierda, hablando en plata y con todas las letras, que para ser finolis hay otros momentos, así que por mucho que diga que hay pocos niños y las escuelas se quedan vacías no es lo que veo yo porque, en mi caso, lo que veo es que las educadoras hacen una labor encomiable intentando tratar con 25 niños de 2 a 3 años corriendo por toda el aula, el patio y los jardines,  y que no tienen manos suficientes para controlarlos a todos así que es bastante normal que, por muy buenas que sean y teniendo en cuenta cómo es mi hijo, el pobre llegue a casa como si saliera todos los días de un estercolero.