Mentalidad ecológica para los niños en el día a día

12 noviembre, 2021
Mentalidad ecológica para los niños en el día a día

Cuando hablamos de que el medio ambiente está en peligro, de que al planeta tierra le quedan años contados o que el cambio climático va a provocar daños irreparables en la tierra, por supuesto que no nos referimos al año que viene, a dentro de dos o incluso de cinco.  Esto es un proceso largo en el que interviene el futuro, y es donde toman protagonismos nuestros hijos.

Está claro que nosotros, la gente de más de 40 años no vamos a tener problemas, pero…¿hemos pensado en nuestros hijos o nietos? Son ellos los que van a heredar este planeta y parece que todo lo que van a recoger es un medio ambiente deteriorado y un planeta contaminado y en peligro de extinción. Ante esta situación lo que tenemos que hacer es crear una conciencia ecológica a los más pequeños desde que están en casa, en el día a día. Es cierto que es muy importante lo que hagan y aprendan en los centros escolares pero aún es más lo que vean todos los días en nuestra casa. Por eso, los padres tenemos que ser los primeros en dar ejemplo y contar con esta mentalidad verde.

A la hora de hacer la compra

Es muy importante que vayamos a hacer la compra juntos. Y será un momento vital porque los niños son esponjas. Es el momento justo para que aprendan que hay alimentos y productos que son más ecológicos que otros. Que se puede comer de una manera sana sin tener que arrasar con todos los productos que tenemos en las estanterías. Que existe un comercio justo donde los productos producen alimentos de una manera sana y sin contaminar. Que tenemos que comprar lo justo para que no lo tengamos caducado en el frigorífico o en la despensa.

Y también es muy importante la conciencia con las bolsas. Hace años ya se logró que no hubiera ese despilfarro con ellas. Así que cuando vayas al supermercado tu hijo tiene que saber que existen bolsas biodegradables que no atacan al medio ambiente. Por ejemplo las de Bio Plásticos Genil que son unas bolsas de plástico para comercio, biodegradables, baratas y de primera calidad, son fabricadas con materias primas procedentes del almidón de maíz o de patata, bajo unos estrictos estándares de calidad que cumplen con la normativa EN 13432 que regula las bolsas biodegradables compostables.

En las tareas de casa

Y por supuesto es muy importante lo que vea en casa. Si nuestros hijos ven que pasamos de reciclar en los cubos, que en casa consumimos luz a todas las horas o que hacemos un despilfarro de agua cuando nos duchamos, pues aprenderá estas malas artes. Por lo tanto, lo que tenemos que hacer es dar ejemplo.

Siempre tenemos que enseñar cómo se recicla, teniendo diferentes cubos en casa para su uso. Además lo podemos hacer como un juego. El contenedor azul es para papel y cartón. El contenedor verde sirve para botellas de vidrio (agua, vino, licores, zumos), botes de conserva, de mermelada, frascos de colonia.. En el contenedor amarillo debes depositar los envases de uso doméstico: envases de plásticos, bandejas de corcho blanco, bolsas de plástico, tetrabriks o cubiertos desechables. Y así con todo.

Luego tenemos que apagar las luces que no vayamos a usar. No se puede estar todo el día con las luces encendidas, entre otras cosas porque la factura no lo vamos a notar. Hay que tener conciencia y enseñar pequeños trucos, por ejemplo lo de no dejar los aparatos con el piloto rojo durante toda la noche.

También tenemos que enseñar que es mejor una ducha que el baño para no gastar tanto agua, un bien que en el futuro puede escasear. El consumo de agua en una ducha promedio de diez minutos se extiende a los 200 litros de agua por ducha, lo que se traduce en que, cada minuto que pasa nuestro grifo abierto, gastamos unos 20 litros. Si haces unos sencillos cálculos, verás que son 1400 litros de agua a la semana y 5600 litros al mes por persona, lo cual resulta un dato realmente llamativo.

Estos son solo algunos ejemplos que podemos tener con nuestros hijos. Hay muchos más. Por ejemplo el de evitar a todos los sitios en coche y probar más con el transporte público, el de recoger y tirar todo a la basura cuando está en la calle o, por ejemplo, que haga ejercicio con sus padres y no se tire todo el día jugando a la video consola en casa.