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Formarse en hostelería también es posible

Muchos piensan que hay ciertos trabajaos en los que se entran sin estudios, en los que simplemente acabas trabajando porque no terminaste el instituto y no puedes meterte en otra cosa a trabajar. Pero esto no es cierto en absoluto.

En la actualidad, existe una enorme cantidad de sectores en los que puedes especializarte, tanto si terminas tus estudios en la universidad como si abandonas los estudios tras la educación secundaria obligatoria. Uno de ellos es el sector que está más en auge estos últimos años, la hostelería… y, por supuesto, también existen formas de especializarte en ellos para poder acceder a un buen contrato laboral.

 

¿Tienes idea de lo que es la hostelería y de lo dura que es?

La hostelería es un sector de la economía que se ocupa de la recepción, alojamiento y atención al cliente en establecimientos de hospedaje y restauración (bares y restaurantes, que es el sector en el que nos vamos a centrar en este artículo).

A pesar de ello, la hostelería viene siendo, desde hace ya muchos años, ese sector en el que nadie quiere trabajar. ¿Por qué? Porque todos hemos visto las noticias, todos hemos leído los periódicos y todos hemos conocido a alguien que trabaja en un bar y se nos ha quejado mil veces de lo explotado que está siendo en el curro. Y, realmente, es cierto. La hostelería está cada vez más demandada, porque a los españoles nos encanta ir a comer o ir a beber con los colegas… pero, al mismo tiempo, los empresarios tienen cada vez más cargas económicas y cada vez les cuesta más pagarnos como deberían hacerlo.

Yo no pienso entrar en el conflicto sobre si es legal o no, ni siquiera voy a entrar a defender al empresario porque yo misma he trabajado en varios bares en los que se me ha explotado a base de bien (incluso me echaron de un bar por fisurarme la costilla trabajando, luego de decirme mi jefe que le “estaba jodiendo”, así, con esas mismas palabras). Por lo tanto, no seré yo quien diga que lo hacen porque no llegan a fin de mes, o porque no tienen otra opción, o porque son unos estafadores. Cada uno que piense lo que necesite pensar.

Lo que sí es cierto es que, desde hace unos años atrás (desde la pandemia, concretamente), ha experimentado un auge brutal… porque necesitamos más que nunca salir de fiesta, despejarnos, divertirnos, conocer gente y socializar con viejos amigos.

 

¿Sabías que la hostelería tiene una interesante historia a sus espaldas?

Antiguamente no se llamaban bares ni restaurantes, estos términos son relativamente modernos en comparación con el origen que tuvieron a sus espaldas. Realmente, lo que nosotros conocemos hoy día como “bar” o “restaurante” se ha conocido, desde siempre, como “taberna”.

Las tabernas fueron esos establecimientos donde se vendían bebidas alcohólicas y aperitivos, y tienen una larga historia que se remonta a la antigüedad.

Las primeras tabernas datan de la época de los griegos y romanos, y se utilizan principalmente como lugares de reunión social y política. Eran esos lugares donde los altos cargos de la sociedad se reunían para tomarse unas copas y comerse una tapita mientras debatían sobre temas de interés público y de actualidad del momento. Por lo tanto, era más social que familiar o de diversión, como lo es hoy día.

En la Edad Media, las tabernas se convirtieron en lugares de encuentro para los comerciantes y artesanos de las ciudades, y se les empezó a considerar como un punto de referencia importante para la vida social y económica de la época. Es decir, eran esos lugares donde las personas se reunían para comerciar sus productos, sobre todo. Por lo tanto, era un buen sitio para ir a vender y ganar un poco de dinero. Esto hacía que la vida social y económica de la época se sucediera, en su mayor parte, en las tabernas.

Con la llegada del Renacimiento, las tabernas comenzaron a transformarse poco a poco en lo que conocemos hoy día: en lugares de ocio y entretenimiento. Además de esto, empezaron a ofrecer espectáculos, como juegos y música en vivo. Esto hacía que las personas acudieron allí para conocer a otras personas, para divertirse y para desconectar de los grandes problemas de la época, centrados en cuestiones relacionadas con la naturaleza humana, la razón y la ciencia, la religión y la naturaleza.

En la época de los siglos XVII y XVIII, las tabernas comenzaron a tener mala fama (porque eran lugares donde beber, jugar y conversar con cualquiera). Por lo tanto, y gracias a la reputación que cogieron, estas empezaron a cerrar en masa.

No fue hasta el siglo XIX que las tabernas volvieron a recuperar una imagen mucho más positiva, y se les empezó a asociar, de nuevo, con la cultura popular y la música. Es decir, con un divertimento sano y social que ayudaba a superar los problemas del día a día. En este período, se popularizaron las tabernas donde se tocó música en vivo y se cerraron en lugares de reunión para los artistas y los intelectuales, quienes se vieron afectados por este movimiento.

En el siglo XX, las tabernas evolucionaron para adaptarse a los nuevos tiempos, y se convirtieron en lo que hoy día conocemos como bares, restaurantes y pubs, donde se sirven bebidas y se ofrecen servicios de restauración. Actualmente, los bares y pubs son lugares de encuentro y convivencia donde se puede disfrutar de la compañía de amigos y familiares, así como de la oferta gastronómica y cultural que ofrecemos.

 

La hostelería también precisa de conocimientos específicos, aunque no lo sepas

Desde Forma Hostel nos comentan que el sector hostelera está completamente subestimado por los clientes que van a beneficiarse de sus servicios. Nos explican que un camarero, un coctelero y un cocinero tienen a sus espaldas muchos años de experiencia y de machaque para aprender el oficio. Y también nos dicen que, además, hoy día la educación pone a nuestro alcance ciertos cursos y formaciones de los que, aquellos que deseen adentrarse en este bello sector, pueden beneficiarse con creces.

Es importantísimo saber que la hostelería es una industria amplia y diversa que abarca una gran variedad de sectores y actividades, desde bares y restaurantes hasta hoteles y servicios de catering. Para trabajar en este sector, se requiere una combinación de habilidades y conocimientos específicos que pueden variar según el puesto o la función que se desempeña.

Entre los conocimientos específicos necesarios para la hostelería, se incluyen:

  • Conocimientos culinarios. Esto está más orientado a las personas que trabajan en cocina. Han de tener conocimientos sobre la preparación y presentación de alimentos, así como sobre las técnicas de cocina y las medidas de higiene y seguridad alimentaria. Para ello, existen ciclos formativos de cocina de los que pueden aprender muchísimo.
  • Conocimientos sobre bebidas. En la hostelería, es esencial tener conocimientos sobre las bebidas que se ofrecen, incluida la elaboración de cócteles y la selección de vinos y licores, ¡pues es lo que más se trabaja a cierta hora de la noche! Por ello, tener conocimiento sobre cócteles y cómo elaborarlos es crucial.
  • Conocimientos sobre servicio al cliente. Un camarero va a ser la cara que el consumidor vea del local. Por lo tanto, es imprescindible que la persona que se va a encargar de apuntar las comandas tenga habilidades en atención al cliente y en la gestión de situaciones difíciles o de quejas (paciencia, tolerancia…).
  • Conocimientos sobre marketing y ventas. A fin de cuentas, un camarero vende un producto. Y, si es listo, puede hacer que el cliente consuma lo que a él le interesa (para sacarle más beneficio o simplemente para promocionarlo, porque es nuevo en el menú). Por lo tanto, estar familiarizados con técnicas de marketing y ventas puede ayudarles a atraer clientes y promocionar sus productos y servicios.
  • Conocimientos de gestión empresarial. Esto está más orientado a las personas que deseen montar su propio bar o su propio restaurante. Aunque siempre puedes contar con la ayuda de un asesor laboral especializado en el sector, es sumamente importante que se disponga de ciertos conocimientos sobre la gestión empresarial y financiera, como el control de costes, la gestión de inventarios y el manejo de la contabilidad.
  • Conocimientos sobre idiomas. Es innegable: el turista es lo que más beneficio fa a la hostelería en ciertas épocas del año y en ciertos lugares en concreto. Por esta misma razón, es sumamente importante que las personas que deseen trabajar en estos sectores posean ciertos conocimientos de otros idiomas (especialmente el inglés) para comunicarse con clientes y proveedores internacionales.

En resumen, los conocimientos específicos necesarios para la hostelería incluyen habilidades culinarias, conocimientos sobre bebidas, servicio al cliente, marketing y ventas, gestión empresarial y conocimientos sobre idiomas.

 

La formación siempre será importante, sea cual sea el sector en el que desees trabajar

Porque, a fin de cuentas, estamos en un país en el que la experiencia y la formación son el pilar fundamental para hacer que la economía prospere.

Por lo tanto, si eres de aquellas personas que tiene claro que desea trabajar en el sector hostelero, no te lo pienses y fórmate un poco antes de lanzarte a la piscina.

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