La importancia de la inteligencia emocional en la educación infantil

La inteligencia es una cualidad muy buscada en las personas, y en la sociedad actual se sabe que va más allá de la capacidad de una persona para resolver problemas matemáticos complejos, utilizar un vocabulario amplio o conseguir buenas notas en la escuela

De hecho, se reconoce generalmente que existen muchos tipos de inteligencia, que abarcan una gama de cualidades y habilidades. Un tipo cuya importancia ha ganado cada vez más reconocimiento en los últimos años es la inteligencia emocional.

Para los educadores de la primera infancia, la inteligencia emocional es un elemento vital que debe fomentarse al apoyar el desarrollo y el bienestar de los niños en los primeros años y más allá.

Comprender cómo desarrollar esta habilidad en los niños, cómo aprenderla como educador y los beneficios que se pueden derivar de ella puede tener un enorme impacto en la calidad de la educación impartida en los entornos de aprendizaje temprano.

La inteligencia emocional ayuda a una persona a reconocer, comprender y gestionar sus emociones. Esto también incluye las emociones de los demás. ¿Por qué es importante el desarrollo infantil temprano y por qué cuanto antes se desarrolle, mejor?

Esta habilidad ayuda a los niños a interactuar eficazmente con sus compañeros y adultos. Un sistema educativo que refuerza la inteligencia emocional de los niños, puede ayudarlos a desarrollar mayor conciencia emocional. Comprender sus emociones y las de los demás los hace empáticos y les permite conectar mejor con los demás.

Los niños que desarrollan la inteligencia emocional a temprana edad tienden a ser más hábiles para resolver conflictos y manejar mejor el estrés. La educación preescolar es el lugar perfecto donde los padres pueden impulsar el crecimiento emocional de sus hijos.

Comprensión de la inteligencia emocional

La inteligencia emocional se refiere a tener las habilidades y la capacidad de comprender, utilizar y gestionar los propios sentimientos. También incluye la capacidad de comprender y responder a los sentimientos de los demás. Si bien el CI (coeficiente intelectual) se conoce ampliamente como una medida de inteligencia, la inteligencia emocional a menudo se denomina cociente emocional o CE.

Existen diversas teorías e investigaciones exhaustivas sobre la inteligencia emocional, pero el primero en introducir el concepto de inteligencias múltiples fue el psicólogo Howard Gardner en la década de 1980. Esta teoría, como su nombre indica, propone que todos los seres humanos podemos desarrollar múltiples inteligencias. La inteligencia intrapersonal (comprensión de uno mismo) y la inteligencia interpersonal (comprensión de los demás) son dos de los tipos de inteligencia de Gardner que conforman el concepto más general de inteligencia emocional.

Inteligencia emocional en preescolar

La conciencia emocional infantil ayuda a los niños a gestionar y utilizar sus emociones eficazmente en la vida cotidiana a medida que crecen. Es una parte importante del desarrollo infantil temprano, sentando las bases para el desarrollo general.

Los niños con mayor madurez emocional tienden a tener un mejor rendimiento académico y profesional una vez que alcanzan esa etapa. La madurez emocional también fomenta la autoconciencia, un aspecto fundamental de la personalidad.

La inteligencia emocional ayuda a los niños a expresar sus sentimientos con eficacia y a comprender las perspectivas de los demás. Tanto la educación preescolar como la primaria y secundaria pueden brindar una amplia orientación a los niños para que alcancen una mayor madurez emocional.

¿Cómo ayuda la inteligencia emocional a la creatividad?

Una alta inteligencia emocional puede hacer que los niños sean más creativos, y eso los mantiene así también en la edad adulta. Pueden superar sus bloqueos creativos y perfeccionar sus habilidades de comunicación eficazmente.

Los niños se volverán más perceptivos a los patrones, lo que los animará a salir de su zona de confort y a encontrar maneras creativas de resolver problemas. Los niños creativos tienen una imaginación rica, lo que, como resultado, puede promover una mentalidad saludable.

Desarrolla la confianza y la autoestima

Los niños con conciencia emocional suelen tener más confianza. Saben expresar lo que sienten y no reprimen sus emociones. Cuando un niño sabe cómo manejar el rechazo, la decepción o la frustración, no se siente perdido ni indefenso.

En cambio, aprenden de sus experiencias y adquieren resiliencia para recuperarse. Esto les hace sentir más en control, lo que a su vez les genera una mayor autoestima. A largo plazo, este equilibrio emocional los mantiene con los pies en la tierra, felices y dispuestos a asumir riesgos positivos.

Promueve mejores habilidades sociales

El aprendizaje no se limita solo a los libros de texto. Los niños aprenden a turnarse, compartir juguetes, disculparse, ayudar a un amigo y respetar las opiniones de otros. Si buscas señales de inteligencia emocional, estas son las indicadas.

Cuando un niño comprende que su compañero está molesto y decide consolarlo en lugar de ignorarlo, desarrolla conciencia social. Esto le ayuda a crear relaciones saludables y a trabajar bien en equipo, habilidades que le serán útiles no solo en la escuela, sino a lo largo de la vida.

Reduce los problemas de comportamiento

Uno de los beneficios más importantes de la inteligencia emocional es que ayuda a reducir los problemas de comportamiento. Los niños que pueden nombrar sus sentimientos son menos propensos a tener rabietas. Aprenden a decir cosas como «estoy triste» o «estoy enfadado» sin gritar ni golpear.

Esto no sucede de la noche a la mañana. Pero cuando el aprendizaje emocional comienza temprano, los niños aprenden poco a poco a controlar sus reacciones y a afrontar situaciones difíciles. Los maestros y los padres desempeñan un papel fundamental al enseñarles a gestionar las grandes emociones poco a poco.

Cómo pueden los padres y maestros apoyar el crecimiento emocional

Los niños aprenden mejor con el ejemplo. Si los padres y maestros practican la inteligencia emocional, los niños la imitarán de forma natural. Cosas sencillas como reconocer los sentimientos, escuchar activamente y hablar abiertamente sobre las emociones pueden ser muy útiles.

A continuación, los profesionales educaciones de la Escuela Infantil Grans Somnis, presentan algunas formas sencillas de apoyar el aprendizaje emocional:

  • Etiqueta los sentimientos: Usa palabras sencillas como feliz, triste, enojado, emocionado y asustado al hablar con los niños. Esto les ayuda a aprender el lenguaje de las emociones.
  • Validar las emociones: Hazles saber que está bien sentirse como se sienten. Comprender que están molestos hace que los niños se sientan validados.
  • Enséñales a resolver problemas: Guíalos para que piensen en soluciones cuando estén molestos. Puedes intentar preguntarles cómo puedes ayudarlos a sentirse mejor.
  • Fomentar la empatía: señalar cómo se sienten los demás y hablar sobre cómo podemos ser amables o serviciales.

Estas pequeñas interacciones diarias fortalecen lentamente la fortaleza emocional del niño y lo ayudan a comprender mejor el mundo.

La inteligencia emocional es tan importante como lo académico

Si bien las matemáticas, la lectura y las ciencias son importantes, la inteligencia emocional es lo que enseña a los niños a afrontar la vida. Les ayuda a mantener la calma en momentos de estrés, a expresarse cuando algo no les parece bien y a conectar con los demás de forma significativa.

Un niño que sabe gestionar sus emociones estará más concentrado en clase, más motivado para aprender y tendrá más probabilidades de superar los obstáculos. Estas son precisamente las cualidades que conducen al éxito, no solo en la escuela, sino en la vida.

Los primeros años de la vida de un niño son cuando el cerebro está más abierto a aprender nuevas habilidades, y la inteligencia emocional es una de las más valiosas. Cuando a los niños se les enseña a comprender sus emociones, a responder reflexivamente y a construir fuertes lazos sociales, se vuelven más seguros, creativos y compasivos

En la etapa de la educación infantil, los niños pueden sentar las bases, pero los padres y cuidadores también tienen un papel importante que desempeñar. Juntos, podemos criar niños que no solo sean inteligentes, sino también amables, resilientes y emocionalmente fuertes.

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