La teoría de las Inteligencias Múltiples

15 mayo, 2020
La teoría de las Inteligencias Múltiples

En 1983, Howard Gardner, psicólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Harvard, ideó una teoría que era completamente contraria al paradigma tradicional de la inteligencia única. Se trataba de su Teoría de las Inteligencias Múltiples. En ella, Gardner propuso que para el desarrollo de la vida humana se requería el desarrollo de varias inteligencias, lo que no entra en conflicto con la definición científica, que nos dice que la inteligencia es la capacidad de solucionar problemas o elaborar bienes valiosos.

Según el punto de vista de este psicólogo la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupe diferentes capacidades específicas, sino una red de conjuntos autónomos interrelacionados entre sí. Ciertamente, todos destacamos en algún área en particular, de ahí que Gardner defienda que, así como hay muchos problemas por resolver, hay muchos tipos de inteligencias desde donde abordarlos, y es desde allí desde donde cada uno puedo encontrar una solución que se puede aplicar a cada uno de ellos.

Hasta la fecha Howard Gardner y su equipo han logrado identificar ocho tipos distintos de inteligencia: lingüístico-verbal, lógico-matemática, viso-espacial, musical, corporal-cinestésica, intrapersonal, interpersonal y naturalista.

¿En qué consisten?

  • Inteligencia lingüístico-verbal. La capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es inherente a todas las culturas. El uso amplio del lenguaje es una de las características esenciales de este tipo de inteligencia. Sin embargo, no hace referencia solo al uso del lenguaje oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la gestualidad, etc. Las personas que tienen desarrolladas estas habilidades, normalmente suelen dedicarse a ser líderes políticos, religiosos, poetas, vendedores, escritores, etc.
  • Inteligencia lógico-matemática. De los diferentes tipos de inteligencia es con este con el que estaremos más familiarizados, ya que es el que está más cerca del concepto tradicional de inteligencia, junto con la lingüística. Este tipo de inteligencia se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos. El indicador para medir este tipo de inteligencia es la rapidez con que se solucionan este tipo de problemas. Los científicos, economistas, académicos, ingenieros y matemáticos suelen destacar en esta clase de inteligencia.
  • Inteligencia viso-espacial. Es la habilidad que nos permite ver el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas, siendo capaces de formarnos un modelo mental del mundo en tres dimensiones. En este grupo destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes visuales: pintores, escultores, fotógrafos, diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos…
  • Inteligencia musical. La fuerza de esta inteligencia está presente desde el nacimiento y, aunque Gardner y su equipo llegaron a la conclusión de que es un tipo de inteligencia que está en todas las personas, dada la universalidad del arte de la música, varía de unas personas a otras. Además, se trata de una inteligencia que por fuerte que sea su presencia, necesita ser estimulada para desarrollar todo su potencial. Las personas que tienen la inteligencia musical suelen ser músicos, compositores, críticos musicales, bailarines, etc. Sin duda, son los más aventajados en lo que tiene que ver con tocar instrumentos y leer y componer piezas con facilidad.
  • Inteligencia corporal-cinestésica. Consiste en utilizar el cuerpo para resolver problemas o realizar actividades. Solemos expresarla de manera natural durante nuestra niñez. La habilidad para manejar herramientas y la capacidad de expresar sentimientos con el cuerpo se consideran parte de esta inteligencia. Destacan en este grupo bailarines, actores, deportistas, y hasta cirujanos y creadores plásticos, pues todos ellos tienen que emplear de manera racional sus habilidades físicas.
  • Inteligencia intrapersonal. Las personas que destacan por esta capacidad son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre ellos. Esta inteligencia nos hace ser capaces de comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo, tanto en la regulación de las emociones como en regular el foco de atención. Es decir, saben distanciarse de la situación cuando es necesario, lo que resulta muy útil en la búsqueda de bienestar en nuestra vida.
  • Inteligencia interpersonal. Se trata de una inteligencia que nos permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso. Nos dota de la capacidad de poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar. Es una inteligencia muy valiosa para las personas que trabajan con grandes grupos de personas, ya que tienen la habilidad para detectar y entender las circunstancias y problemas de los demás. Profesores, psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos son perfiles que suelen puntuar muy alto en este tipo de inteligencia.
  • Inteligencia naturalista. Según Gardner este tipo de inteligencia es utilizada para observar y estudiar la naturaleza, vinculando aspectos como las especies animales y vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza. Este tipo de inteligencia fue añadida al estudio en el año 1.995 al considerarla como una de las inteligencias esenciales para la supervivencia del ser humano o cualquier otra especie y, por considerar que es de las que más ha redundado en la evolución. Las personas que tienen la inteligencia naturalista suelen ser botánicos, agricultores, ecologistas, cazadores, paisajistas, etc.

¿Cómo podemos mejorarlas?

La educación tradicional, la de toda la vida, otorgaba todo su peso al trabajo y evaluación de dos tipos de inteligencias: la lingüística y la matemática. Hoy en día, muchas escuelas han avanzado y aplican en sus clases esta teoría ya que, igual que sabemos los padres, es la única manera de conseguir un desarrollo integral de la persona.

Como padres, además de buscar un colegio que se adapte a nuestras expectativas en torno a la educación que queremos para nuestros hijos, podemos ayudar a su desarrollo buscando el tipo de actividad extraescolar que les ayude a desarrollar estas habilidades.

Para que podamos elegir bien, además de conocer los gustos y preferencias de nuestros hijos, que debemos tener en cuenta a la hora de hacer la elección, podemos utilizar la Teoría de Gardner para que, conociendo a nuestra prole, podamos elegir aquello que les va a ayudar. El consejo es observarles con detenimiento y no tanto preguntarles directamente. Ver con qué disfrutan, identificar aquellas tendencias que predominan, ver qué es por lo que se decantan en sus momentos de juego libre.

Una vez identificados sus gustos y cualidades hay un amplio abanico de actividades entre las que poder escoger:

  • Las actividades deportivas son las recomendadas para los niños que destaquen en inteligencia corporal y kinestésica. Además de poner en práctica y mejorar su equilibrio, coordinación, fuerza, también trabajarán aspectos como la frustración, la perseverancia, aprender a perder y a ganar, trabajo en equipo…Todos ellos más relacionados con las competencias emocionales.
  • Los famosos talleres de robótica o los grupos de ajedrez son actividades muy recomendadas para los que destaquen en inteligencia lógico-matemática.
  • Para los que destaquen en inteligencia lingüística existen grupos de lectura, talleres de escritura creativa…Incluso pueden disfrutar mucho con el aprendizaje de un segundo idioma.
  • Para los niños más creativos y sensibles, que tengan más desarrollada las inteligencias más artísticas hay muchísimas opciones: teatro, danza, pintura, música…

Encontrar el punto medio entre responsabilidad y disfrute es lo que hará más competentes y felices a nuestros hijos.

De ahí que sea importante involucrarlos en la elección, si la edad lo permite, y en todo lo que esté relacionado con el comienzo de la actividad. Visitar el espacio donde se va a realizar para tener un primer contacto y conocer al entrenador, o monitor, profesor y familiarizarse con el adulto responsable y con el espacio, les ayudará a asistir las primeras veces con algo más de seguridad.

Contar con ellos en la elección de materiales y en las compras que haya que hacer también los acerca a este momento nuevo que van a vivir. En este punto hay muchísimas opciones: podemos ir con ellos a la tienda física o podemos hacer una primera aproximación o compra por la web. Hay muchísimas tiendas que nos ofrecen esta posibilidad, que nos ayuda con la planificación del tiempo, a veces tan ajustada. Una forma de hacerlo más especial es personalizarles las prendas, tal y como he podido comprobar que se hace en Marianssport. Dejarles elegir su color favorito, prendas que los hagan sentir cómodos, un estuche especial para la actividad…todos estos objetos los ayudarán a empezar más motivados y a tener mejores experiencias desde el inicio.