La necesidad de acudir al psicólogo de muchos niños

20 marzo, 2020
La necesidad de acudir al psicólogo de muchos niños

Todos y todas, en algún momento de nuestra vida, necesitamos la ayuda de algún profesional de la psique humana para resolver cualquier tipo de problema personal que tengamos. Y es mejor que huyamos de todos los estereotipos que podamos tener, porque la ayuda de un psicólogo no quiere decir que estemos locos ni nada parecido. Son muchos los problemas que nos pueden conducir a solicitar la ayuda de uno de estos profesionales y lo mejor es que contactemos con uno de ellos para tratar de resolver nuestros problemas y empezar a sentirnos mejor con nosotros mismos, una necesidad capital para nuestra vida.

Lo peor de todo es que uno de los grupos de población que más necesita este tipo de ayuda es el de los niños. Una persona puede preguntarse: ¿por qué demonios necesita un niño o niña los cuidados de un psicólogo? ¿Qué tipo de problemas pueden ser tan graves como para necesitar a este tipo de profesional? La verdad es que los niños, por un buen abanico de razones, tienen la necesidad imperiosa, en muchos casos, de contar con el apoyo de una persona de estas características. Y es que no son tiempos fáciles para ser joven.

Hay muchos artículos que tiene que ver con el tema que estamos tratando. Uno de ellos ha sido publicado en el portal web de Guía Infantil, relacionado con todo lo que tiene que ver con los niños. Este artículo apunta una serie de situaciones por las cuales acudir al psicólogo con nuestro hijo o hija.

  • Cuando vemos que el niño no es feliz y que no disfruta del día a día.
  • Cuando existen problemas de conducta que hacen que no estudie, que no obedezca…
  • Cuando tienen algún problema de aprendizaje.
  • Cuando tiene problemas para relacionarse con el resto de sus semejantes y que es realmente tímido.
  • Cuanto tenga tanto miedo en determinadas situaciones que éste pueda llegar a dominarle, provocándole de esta manera cuadros de ansiedad.

Otro artículo, en este caso publicado en el portal web del diario La Opinión, ofrece también una serie de razones que nos pueden servir de pistas para saber cuándo tenemos la necesidad de que el niño acuda al psicólogo. Ojo a estas explicaciones.

  • Cuando existe un cambio de comportamiento (empieza a orinarse en la cama cuando antes no lo hacía, cuando se aísla o situaciones similares).
  • Cuando padece situaciones estresantes, como lo puede ser a causa de un divorcio o la muerte de un familiar, que es el tipo de situaciones más típico en el que se requiere de una ayuda psicológica.
  • Cuando el niño es un adelantado en la escuela. Este tipo de situaciones nos puede permitir detectar si el niño necesita otro tipo de educación.
  • Cuando, por otra parte, presenta problemas en la escuela, sobre todo en asuntos como lo son el deletreo, la escritura o las matemáticas.
  • Cuando existen problemas de conducta, por ejemplo cuando no obedece o cuando se vuelve agresivo. El psicólogo, en este caso, les permitirá saber a los padres por qué el niño se comporta así y qué pueden hacer para terminar con estas situaciones.

Los niños constituyen uno de los grupos de población que más problemas tienen a la hora de enfrentarse a la vida diaria. Eso es lo que hace que la presencia de un psicólogo en sus vidas sea algo que, en muchas ocasiones, es necesario. Así nos lo ha comentado la psicóloga Vanessa Sanz, cuya entidad viene viendo cómo crece de manera exponencial el número de niños que acude a su consulta con el paso de los meses. Y es que no cabe la menor duda de que se trata de un grupo muy vulnerables a cualquier revés que les dé la vida.

Una labor que siempre ha de ser iniciada por los padres y madres

Hay una cosa que todos los padres y madres debemos tener clara: si no somos nosotros y nosotras los que identificamos esta necesidad en nuestros hijos e hijas, ellos y ellas no van a ser quienes lo hagan. Debemos ser nosotros y nosotras quienes hablemos con nuestros descendientes y les saquemos la información necesaria para tratar de resolver este problema e identificar, a su vez, la necesidad de acudir al psicólogo.

En el caso de que no hagamos lo que estamos comentando en estos párrafos, las consecuencias para los menores pueden ser realmente nefastas y pueden conducirles hacia un modelo de vida que no les va a proporcionar absolutamente ningún beneficio. Precisamente por esa cuestión hay que estar alerta. Y, cuando veamos que algo no va bien, lo primero que debemos hacer es hablar con él o ella y valorar cuáles son nuestras impresiones para después decidir si, efectivamente, es conveniente pedir ayuda profesional o si, por el contrario, todavía es demasiado pronto.