La infertilidad, una situación con consecuencias psicológicas

20 septiembre, 2018
La infertilidad, una situación con consecuencias psicológicas

La sociedad es una especie de mecanismo que nos pone a prueba cada día, con cada acción que realizamos o con cualquier experiencia que vivimos. Seguro que muchos y muchas de vosotros y vosotras ha tenido esa sensación durante más de una vez en su vida. Los momentos en los que hemos estado contra las cuerdas y en los que hemos tenido que afrontar algo especialmente duro han sido varios y seguro que para nosotros es muy difícil olvidarnos de todos ellos. Simplemente, hay que sobreponerse a ellos.

La infertilidad es uno de esos momentos de los que venimos hablando. Por fortuna, no todo el mundo la padece, pero eso no quita que buena parte de nuestra sociedad tenga un problema que esté directamente asociado con este asunto. Y se trata de algo especialmente duro, que quizá solo pueda ser superado por el hecho de haber perdido a uno de nuestros familiares más directos. Vivir este proceso no es fácil y, como venimos diciendo, es algo cada vez más frecuente en España y en otros países de nuestro entorno.

Un artículo publicado por El País Semanal hacía incidencia en cómo debe afrontarse la infertilidad no solo desde el punto de vista de la persona que la sufre, sino también desde el de su pareja. El artículo indica que no hay reglas fijas para superar esto, pero que tomar decisiones meditadas y consensuadas entre las dos personas ayuda de un modo tremendo a encarar los pasos que hay que dar para superar el trauma y sortear todas las consecuencias psicológicas que puede causar estar inmerso en una situación como esta, que a nadie le resulta fácil.

Y es que, entre unas cosas y otras, cada vez se está poniendo más y más difícil tener hijos. Por un lado, tenemos un problema de infertilidad en España debido a que muchas parejas no pueden tener hijos a través del método biológico tradicional. Por otra parte, una sociedad en la que el trabajo lo copa todo y cada vez en mayor proporción lo pone realmente difícil, tal y como explica el diario El Mundo en uno de los artículos referidos al tema que han aparecido en su página web y que se titula “La generación sin hijos“. Un titular que explica cuál es el futuro de nuestra sociedad, de nuestro país.

Existen cada vez más estudios que nos revelan cosas que no sabíamos acerca de la infertilidad. Desde una entidad como Ivi Global Education nos han informado de que existe un enorme impacto de la infertilidad dentro del cerebro humano. Las consecuencias psicológicas de padecer este problema son tremendas y nadie sabe lo duro que puede hacerse este trastorno si no se cuenta con la ayuda profesional que realmente se requiere para evitar o sobrellevar de la mejor manera posible este problema. Estudiar cómo podemos disminuir sus consecuencias es algo en lo que se está trabajando en la actualidad.

Sin embargo, no es fácil enfrentarse a este tipo de situaciones y muchas personas han llegado incluso a suicidarse. Para mucha gente, esta es una verdadera desgracia que convierte su vida en un infierno. Y no es para menos. Cuando lo que más deseas se te hace imposible y más si depende de tu cuerpo… las cosas se tuercen y se convierten en verdaderos nubarrones. El suicidio ha sido el medio que han escogido algunas personas y el que hay que tratar de evitar a toda costa.

La ayuda psicológica es fundamental

Sin la ayuda psicológica que una enorme cantidad de personas le prestan a las víctimas de este tipo de problema serían todavía más los que se encontrarían en problemas e incluso la lista de suicidios sería todavía mucho más amplia. Teniendo en cuenta que vivimos en un momento en el que la infertilidad es una de las principales preocupaciones de la población, conviene mantener a profesionales que puedan ayudar en la medida de lo posible a todos los afectados.

Los motivos que pueden llevar a la infertilidad son de una variedad enorme. Algunos, tan teóricamente absurdos como lo es apoyar el ordenador en el regazo en el caso que atañe a los hombres. Cuidarse y mantener una periodicidad en lo que a las revisiones se refiere es imprescindible para que nadie tenga por qué pasar por una situación tan dura y tan injusta como la de la infertilidad.