Enseñanza obligatoria

30 septiembre, 2013
Enseñanza obligatoria

Sorprendentemente, no muchos saben en España que la educación obligatoria en nuestro país abarca desde los 6 hasta los 16 años. La edad límite superior suele estar bastante clara, ya que muchos están deseando cumplirla para poder salirse del sistema. Pero muchos otros ignoran que hasta los 6 años no están obligados a escolarizar a sus hijos.

Es innegable que contar con una educación obligatoria y “gratuita” presenta innumerables ventajas. Pero establecer un sistema obligatorio de estudio poco coherente con el desarrollo de los individuos es desaprovechar el potencial humano del que se dispone y despilfarrar el dinero estatal.

Está científicamente demostrado que los seis primeros años de vida de un niño son cruciales y determinantes en su aprendizaje y personalidad, marcando considerablemente el tipo de persona que será en el futuro. Podríamos decir que de esta manera el Estado está desperdiciando los mejores años educativos para el menor al dejar esta responsabilidad únicamente a los padres. El gobierno español juega con la baza de que se dan subvenciones para tratar de paliar este hueco del sistema, pero la realidad es que muchos menores de 6 años quedan sin escolarizar cada año por falta de medios económicos o disponibilidad de centros suficientes para cubrir tanta demanda.

En el otro extremo, encontramos una tasa de abandono y fracaso escolar brutal, ya que aunque la ESO es una educación “obligatoria”, la obligatoriedad está limitada a la edad y no al aprendizaje o curso alcanzado, pudiéndose abandonar esta enseñanza sin haber finalizado la ESO si se ha repetido curso. Además, la presencia de alumnos que se sienten “secuestrados” en contra de su voluntad en un centro escolar, generalmente entre los 14 y los 16 años, entorpecen el trabajo en el aula del profesor y del resto de compañeros. Esto conduce a pensar que el gobierno no tiene una verdadera intención de formar a los menores de 16 años, sino de tenerlos encerrados en un centro mientras no están en edad legal para trabajar.

la falta de opciones para los adolescentes de estas edades, resulta totalmente incoherente con su desarrollo. entre los 14 y los 16 años, el joven desarrolla su personalidad y conciencia como individuo, a partir de las bases creadas antes de los 6 años. Estos años son perfectos para decidir si se quiere continuar o no con la ahora llamada Educación Secundaria Obligatoria. El itinerario ideal podría consistir en ofrecer, tras finalizar segundo de ESO, la posibilidad de estudiar módulos de formación que especifiquen su perfil profesional para tener una formación de cara a los 16 años, edad en la que ya podrás trabajar si así lo desean. De la manera en la que lo estamos gestionando actualmente, y observando las cifras de fracaso escolar,  muchos de estos jóvenes, seguramente con mucho potencial, se desarrollan con la sensación de que son unos fracasados que no encajan en el sistema y que son menos válidos y capaces que el resto. Es labor de los padres y profesores hacerles entender que no son responsables de que el sistema genere unas normas al margen de ellos.

No hace mucho se barajaba la de posibilidad de ampliar la edad de obligatoriedad escolar, ante lo que muchos se alegraron por fin de que el gobierno de España entrase en razón y decidieran ocuparse de los ciudadanos más peques. Qué sorpresa tan decepcionante descubrir que esa amplitud pretendía abarcar hasta la mayoría de edad, pasando así de la educación gratuita al secuestro mental.

Deja un comentario