Emprendimiento y oficios frente a las pocas salidas de la titulitis

16 noviembre, 2015
Emprendimiento y oficios frente a las pocas salidas de la titulitis

Es curioso ver cómo ha cambiado el mercado laboral en España tras la crisis financiera a la que se han visto abocados los mercados mundiales. Si hace unos años tener un título universitario era casi una garantía de futuro y trabajo, ahora nada más lejos de la realidad. Tengo una amiga que incluso ha dejado a un lado su carrera de psicología y directamente se ha montado una tienda de moda. Compra ropa al por mayor a HHG, una firma española de calidad y con ropa muy económica en esta modalidad de venta, y está cosechando un gran éxito en el barrio de Madrid en el que ha decidido establecerse. Mientras, ve cómo otros de sus compañeros de promoción emigran a Gran Bretaña o Alemania buscando un futuro mejor que no siempre encuentran, y de donde acaban volviendo hartos de trabajar como camareros o en otro tipo de empleos para los que están sobrecualificados.

Es por esto que quiero abrir aquí el debate sobre si debemos o no animar a nuestros hijos a que estudien una carrera universitaria. Está claro que si su deseo es estudiar o tienen una vocación muy concreta, no debemos frustrarles, pero también es importante hablarles de las otras posibilidades que existen de formación y, sobre todo, de trabajo.

Y es que en España siempre hemos estado un poco invadidos por la titulitis. Creemos que tener un título universitario nos abre puertas en cuanto al trabajo y que también nos asegura un cierto estatus social. Así como hemos denostado asimismo un poco todo lo relacionado con la formación profesional.

estudio

La formación es importante, pero también debemos pensar en las posibles salidas laborales.

Pues nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que en España tener un título universitario ya no asegura nada. Es más, de hecho, antes podía ser así, ya que solamente estudiaban los hijos de aquellos que tenían posibilidades para hacerlo, pero con la entrada de las becas y de las universidades públicas el abanico de posibilidades se ha abierto y tenemos más titulados de los que el mercado de trabajo puedo asimilar. Sin embargo, hay ciertos oficios en los que todavía faltan empleados y que pueden ser una gran salida laboral para nuestros hijos.

Lo vemos por ejemplo cuando llevamos el coche al taller y tardan en ponerse con él y en entregárnoslo. También cuando llamamos al calefactor para que venga a arreglar algo a casa, en los electricistas, en los pintores y muchas otras profesiones. Por lo que deberíamos tratar de dignificar estas salidas profesionales ante nuestros hijos y explicarles que tanto emprender como estudiar un oficio no están reñidos con ningún tipo de nivel cultural o de educación menor, que se puede obtener de una manera paralela, viajando, leyendo, formándose a distancia, etc. Simplemente se trata de una forma más práctica de entrar en el mercado laboral y que incluso puede darnos un mejor nivel de vida y más a corto plazo.

Dejo aquí abierto este debate y espero que haber contribuido a abrir más la mente de los padres con hijos en edad escolar.

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