Cómo tratar Los Celos Infantiles

2 septiembre, 2017
Cómo tratar Los Celos Infantiles

Estos últimos años han sido un no parar. Desde que tuve a mi primer hijo y ahora, recién nacido el segundo casi no encuentro el momento de relajarme. Siendo consciente de lo importante que es tener algo de tiempo para desconectar he empezado a contratar los servicios de una niñera.

Así puedo aprovechar para hacer algo de ejercicio y, siempre que puedo, acudo a Evasiom Spa para hacerme masajes para eliminar algunas contracturas que se me han ido acumulando debido al estrés.

La niñera me ha comentado un detalle del cual, probablemente por mi nivel de agotamiento no me había percatado, y es que, al parecer, mi hija mayor manifiesta bastantes celos de su hermano pequeño.

No he dejado de leer sobre el tema y consultar con amigas psicólogas y expertos para saber cómo abordarlo, ya que me parece un tema muy delicado y creo que es muy importante intentar abordarlo de la mejor forma posible.

Algunos Consejos si uno de tus Hijos está dando muestras de Celos

En el caso de los celos de confraternidad, son muy habituales con cambios en la estructura familiar o simplemente cuando se atraviesa la fase de “enamoramiento” de sus papás. Lidiar con esta emoción es difícil ya que es un sentimiento ambivalente y contradictorio.

Este sentimiento se manifiesta con más fuerza cuanto mayor es el sentimiento de amor que se tienen a la figura de apego y mayor es también el abandono percibido.

Los celos infantiles son un sentimiento natural que surge en el niño cuando se siente desplazado. Consiste en sentir odio o rechazo hacia personas a las que se quiere mucho. Los niños tienden a ver las cosas como buenas o malas, y les cuesta integrar las partes (positiva y negativa) de un mismo objeto, persona o situación. Por eso, los celos infantiles es un sentimiento que les cuesta tano controlar.

Debemos recordar que los niños nacen absolutamente dependientes de un adulto que cuide de ellos y que se encargue de su crianza. Depende física pero también afectivamente de sus padres. Por ello, cuando alguna circunstancia reduce el tiempo, el cariño o la dedicación que los padres le ofrecen a un hijo, éste puede llegar a sufrir celos.

El niño siente que tiene que competir por ganarse el cariño que hasta ese momento se le había otorgado de manera incondicional.

Una forma de identificarlo para quienes, como a mí, se nos puedan pasar desapercibidas este tipo de conductas es si observamos que nuestro hijo está más agresivo de lo habitual, y es que lo primero que tenemos que hacer es entender las razones que provocan este comportamiento.

Si es por el nacimiento de un nuevo hermano y, en ese caso, cuando aparecen los celos debemos de ser más cuidadosos y distinguir si hay algún elemento en particular que los desencadenan.

Tratando así de ponernos en su lugar y entender que los celos no son más que una manifestación ante algo que les hace sentir indefensos y vulnerables.

Gracias a los consejos que recibí cuando estaba presente en un momento que mi hijo mostraba síntomas de celos empecé a tratar de acercarme a él y decirle que entendía cómo se sentía, pero que no puede golpear a otros o a sí mismo, si ese fuera el caso, que era en algunas ocasiones.

Y le animaba a que lo expresara de otra manera como pidiéndonos cariño a nosotros, o dándole juguetes u objetos inofensivos como un peluche para que se descargue con él. Cualquier cosa que le permita relajarse y liberar esas emociones de una forma sana.