Stop Bullying

19 Octubre, 2016
Stop Bullying

Los acontecimientos ocurridos la semana pasada en un colegio de Las Palmas han dejado a una niña traumatizada por la brutal paliza que sufrió durante el recreo. Álvaro, un joven de 24 años, aún recuerda los golpes que recibía siendo escolar por ser gay. Alejandro Viedma tachaba en un calendario los días que quedaban de clase antes de las vacaciones porque cada vez que podía tachar un número le servía de aliciente….

Miles de casos inundan hoy en día nuestra sociedad. Niños y niñas que sufren en silencio porque hablar de ello en voz alta puede resultar vergonzoso para ellos, o porque el miedo a las represalias les hace coserse los labios. Es necesario que aprendamos a detectar el bullying antes incluso de que aparezca, tanto padres como profesores, porque esta lacra social puede seguir extendiéndose y acabar con la vida de más niños y adolescentes.

Si tu hijo/a o tú mismo/a te encuentras en una situación similar y el centro docente está de manos atadas ponte en contacto con bullying.com.es, su equipo de profesionales sabrá cómo ayudarte y, hagas lo hagas, no te quedes callado.

Nadie tiene “el as de la baraja” para detectar y combatir el acoso escolar pero los expertos han dado algunas claves que pueden como alarma en caso de que se aprecien en algún pequeño/a.

  1. Cambio de conducta drástico en el niño o adolescente.
  2. Pocas ganas o ninguna de ir a clase. Tampoco de ver a sus amigos y salir de casa.
  3. Sufre el “síndrome del domingo”, esto es, un malestar general todos los días.
  4. Tiene golpes o moratones por el cuerpo sin motivo aparente.
  5. Se muestra nervioso e irritable.
  6. Pierde sus cosas, como el dinero durante el recreo.
  7. Sufre dolor abdominal y cefaleas.

Obviamente estos síntomas no son el ABC del problema porque, además, pueden significar muchas otras cosas, pero sí que es verdad que si vemos dos o tres puntos de los anteriormente citados en un mismo niño o adolescente sería conveniente dar la voz de alarma y prestarle especial atención hasta saber exactamente qué es lo que le ocurre.

Verónica Rodríguez Orellana, directora de Coaching Club, explica que “hay que tener en cuenta que el acoso escolar no es un juego inocente, que el acosado no sobrevive al mismo pergeñando una venganza de idéntico nivel y que el bullying dista de favorecer el endurecimiento del carácter de un niño, sino que siempre constituye una violación grave de sus derechos, degrada su dignidad como ser humano y puede tener unas secuelas difíciles de restañar en el devenir del individuo”.

La regla de las 3R

Los expertos animan a los padres a poner en marcha la regla de las 3R:

Reforzar la información: Investigar qué está ocurriendo profundizando en la vida escolar del niño. En caso de tener pruebas de acoso, guarda la información y ponte en contacto con los profesores y directores, y si el niño está muy angustiado acude a un profesional cuanto antes.

Reforzar el vínculo: Aumenta los momentos de atención positiva con tu hijo porque es fundamental no criticarlo y animarlo a expresar sus sentimientos. Dale permiso para comentar con sinceridad cómo se siente para  que vea que tiene el apoyo de sus padres.

Reforzar la autoestima: Un niño acosado se ve disminuido, por tanto, los apdres deben encargarse de demostrarle lo contrario. Una de las maneras es ayudarle a que pueda encontrar amistades y otras relaciones fuera de la escuela a través de actividades.