La pérdida auditiva en un niño

16 Septiembre, 2016
La pérdida auditiva en un niño

Cuando hablamos de pérdida de audición siempre nos imaginamos a personas mayores. Pero desgraciadamente no siempre es así. La sordera también puede afectar a los más pequeños. En mi caso lo viví en mis carnes con mi hijo el mayor. No fue de nacimiento, sino que poco a poco se fue agravando su sordera. Al principio, como suele ser habitual en estos casos, se piensa que el niño es tímido, incluso se confunde con autismo. Pero cuando tenga estos síntomas hay que ponerte en manos de profesionales.

Yo descubrí la sordera de mi hijo porque siempre que le llamaba de espaldas nunca contestaba. Me pensaba que no me hacía caso. Iba a él, le reñía, y la cara de él era un poema. Yo sé perfectamente cuando miente por lo tanto, sabía que algo estaba pasando. Un buen día, ya decidí ir a un profesional. Recordé que mi padre había estado en Gaes Centros Auditivos, así que le pedí la dirección y nos fuimos para allá. Efectivamente después de una serie de pruebas, estos profesionales me dijeron que había un problema. Pregunté que de dónde podía venir y me dijeron que podría ser de nacimiento o simplemente de la vida. Y me puso de ejemplo la cantidad de gente que pierde audición por culpa del tráfico.

Su sordera no era muy grave, pero me dijeron que en estas edades es mejor prevenir que curar. Así, me comentaron que utilizar audífonos puede ser útil. Buscando en internet comprobé como un estudio estadounidense muestra que cuanto más tiempo utiliza un niño con pérdida de audición leve los audífonos, mejor es su desarrollo del habla y del lenguaje. Y así fue.

Interesante estudio

Estos investigadores analizaron los datos de 180 niños de 3 a 5 años con distintos grados de pérdida de audición, que en su mayoría utilizaban un audífono. Se evaluó a los niños de forma individual mediante test del habla, lenguaje y pronunciación. Para ellos fue asombroso, pero descubrieron que los niños con pérdida de audición leve experimentaban una mejora significativa en sus habilidades del habla cuando llevaban los audífonos. Estas mejoras eran aún mayores cuanto más tiempo llevaba el niño usando el audífono. Estos resultados recalcan, por tanto, la necesidad de prestar más atención a los niños con pérdida de audición leve.

No fue fácil convencer a mi hijo que lo tenía que llevar. Sobre todo cuando iba al colegio por las burlas de sus compañeros. Al principio fueron constantes, e incluso llegué a pensar que podría estar sufriendo bulliyng. Pero poco a poco, creo también porque el poder oír bien le dio fuerzas, se fue creciendo. Y el problema se solucionó. Ahora es superamigo y nadie le dice nada.

Los niños con pérdida de audición leve parecen no presentar muchas dificultades en su desarrollo, lo que facilita que este problema se subestime. No obstante, el ajuste de audífonos para los niños con este grado de pérdida auditiva es de gran importancia para su desarrollo, aseguran los investigadores. No solo mejora su capacidad de desarrollar el habla y el lenguaje, también mejora su calidad de vida, y su capacidad de  desenvolverse en general.

Así pues, si ves que tu hijo tiene algún problema auditivo, no lo dejes. Habla con él sin miedo, exponle el problema y luego ponte en manos de profesionales. Una sordera pillada a tiempo puede ser reversible.