Fallos al educar a mi hijo

29 diciembre, 2016
Fallos al educar a mi hijo

Quizás el día que más me enfadé con mi hijo, y ese día decidí, cambiar mi actitud fue cuando le dejó viendo la televisión y apareció rota una  mesa de comedor que había comprado en Dismobel y a la que tenía mucho cariño. La mesa era de estilo Moderno con una placa de cristal encima que quedó destrozada. Me dolió porque se podría haber cortado mucho y porque me desobedeció.

  • Mi reacción fue desproporcionada. Tengo que reconocer que perdí el control y no era yo. Incluso llegue a insultarle, pegarle y estuve durante dos días sin hablarle. Todo esto en un niño de 10 años que como luego comprobé, no era el culpable. Desde ese día comprobé que durante la educación de mi hijo había tenido muchos fallos al educarlo.  Por desgracia recurrimos al grito más de lo que debiéramos en muchas ocasiones. Los gritos les acarrean muchas consecuencias negativas. Yo tengo claro que nunca lo volveré a hacer.
  • Me di cuenta que durante mucho tiempo no le había escuchado. Le dejaba frente al televisor y perdimos la comunicación. Era habitual en mí que no le diera tiempo suficiente a explicarse o a expresarse. Una recomendación: “Déjalo hablar, ten paciencia”.
  • Además nunca tuve palabras de elogio para él. Solo me fijaba en sus fallos o defectos para intentar corregirlos, y me olvidé de alabarle lo que hacía bien o sus puntos fuertes. El halago es un arma muy fuerte en su educación porque te sirve para reforzar la autoestima. Verdad que a ti te gusta que te den aplausos en el trabajo, pues a ellos en su día a día, también.
  • Otro de los problemas que tuve es que siempre quise educarle según me habían educado a mí. Pero claro, eran otros tiempos. Cada niño es único y diferente. No tenemos porqué educarle para que haga lo mismo que el resto de los niños ni lo que hicieron con nosotros. Cada uno elige su camino, sus objetivos y propósitos, por lo que no todos los niños deben ser iguales. Y lo mismo pasa si tenemos hermanos.

Ahora con la llegada de las nuevas tecnologías y redes sociales, la forma de educar ha cambiado. La cuestión más importante a la hora de educar a un niño es hablar con él y que él hable contigo. De sentimientos, de temores, de dudas, de amistad, de sexo…Y la verdad es que yo nunca lo había hecho.

Fomentar la creatividad

El incidente de la mesa me sirvió para darme cuenta de que lo estaba haciendo muy mal con mi hijo.  Afortunadamente supo pedirle perdón, reconocer mi error y desde ese día todo va mejor. Recuerdo que otro día posteriormente me pinto una de las paredes. Y claro, me enfadé, pero sopesándolo todo. En esta ocasión no hubo gritos. Al contrario, pensé si el dibujo es bueno, si es más importante la pared o la creatividad de mi hijo. No lo grite, le corregí la actuación y le di los medios para que hiciera sus creaciones en el lugar adecuado. Así de fácil. Y ojo a veces con las notas, que tener suspensas no quiere decir que no sean brillantes.

Todos nos equivocamos alguna vez. Y es normal que surjan dudas y que actuemos a veces bajo la incertidumbre de si hemos obrado bien o no. Pero si ponemos de nuestra parte seguro que podemos hacerlo mejor.