El deporte ayuda con la hiperactividad y el TDA

23 marzo, 2016
El deporte ayuda con la hiperactividad y el TDA

Es increíble lo que un deporte puede ayudar a tu hijo a superarse a sí mismo y a adquirir buenos hábitos, aprender a compartir y lo más importante, a mejorar como persona. Mi hijo de siete años es un niño muy feliz pero hace menos de un año tenía serios problemas de comportamiento y adaptabilidad. Podríamos decir que ayudarle nos ha salido caro, pues nos hemos dejado casi 10.000. ¿En qué? Pensaréis… en una piscina (que instaló piscinasdtp.com en tiempo récord y les estamos muy agradecidos, en clases de natación y en un terapeuta infantil).

Muchos pensarán que es demasiado dinero para una familia de clase media, y lo es, pero merece la pena porque es la felicidad de nuestro hijo y esto no trataba de darle un capricho, sino de ayudarle a mejorar.

Todo empezó hace un par de años, el niño empezó a cambiar y pasó de ser un niño tranquilo y cariñoso a ser un torbellino, no se estaba quieto, no pensaba una buena, el resto de niños no querían jugar con él porque se peleaba muchísimo y les pegaba y en el colegio todo era un suplicio. Le diagnosticaron Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad tras una larga temporada de médicos y terapeutas y todo se complicó aún más.

Tenéis que entender que estos niños son “aparentemente” impacientes, maleducados, irrespetuosos, egoístas indisciplinados, agresivos, hiperactivos, etc. Creo que se les puede aplicar casi cualquier calificativo negativo que se le pueda aplicar a un niño pequeño, pero no era cuestión de educación así que nosotros no teníamos los medios para ayudarle.

Pasó por tres terapeutas y el último de ellos nos aconsejó que, además de llevarlo a su consulta, le apuntáramos a un deporte que le gustase. Yo jamás había visto a mi hijo prestar atención al fútbol, ni al baloncesto ni a prácticamente nada porque es incapaz de estar más de 5 minutos sentado delante del televisor pero lo que sí adora es el agua así que, le apuntamos a natación y fue lo mejor que pudimos hacer. Nada más empezar se notó un cambio en él, supongo que le quemar energía le ayudaba pero además, también empezó a cambiar su aptitud. Obviamente fue un conjunto de cosas lo que le ayudó, desde el terapeuta, hasta el deporte e incluso su monitor de natación, un hombre verdaderamente comprometido que además de enseñar a nada, educa.

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Natación

La natación ayuda al niño en su desarrollo motor, a tonificar su musculatura, a fortalecer su sistema cardiovascular, aprende a compartir, a ser paciente y esperar por su turno (de lo contrario su monitor no le deja entrar al agua), aprende a ser sociable, a concentrarse en una sola cosa, inculca disciplina y constancia, mejora el insomnio (eso puedo asegurarlo), aumenta la autoestima y aprenden a respetar reglas y límites.

El niño cambio tanto en tan poco tiempo que optamos ponerle una piscina en el jardín, gastándonos todos nuestros ahorros, para que de cara al verano, cuando el curso de natación termina hasta septiembre, pueda seguir practicando y mejorando.

No voy a decir que todo haya sido de color de rosas. Han sido dos años duros y complicados pero desde el año pasado todo ha mejorado muchísimo. No puedo asegurar que vaya a funcionar con todos los niños que tengan este problema pero con el mío sí funcionó así que lo recomiendo: si tenéis un problema de hiperactividad y TDA mirad de apuntar al niño a practicar algún deporte individual (para evitar confrontaciones al principio) pero donde practique con otros niños y tenga que aprender a respetar y compartir.